EN TIEMPOS DEL COVID-19

Desde que inició la pandemia, todos hemos recibido mucha información por medio de las redes sociales, chats, noticias e incluso voz a voz, sin embargo las dudas nos embargan, la incertidumbre acecha nuestras mentes; algo inesperado y confuso sucedió de repente y toda la población mundial en un abrir y cerrar de ojos quedó confinada y por supuesto la economía se congeló; hoy, pasados ya más de 40 días de confinamiento, seguimos pensando que sucederá?, los interrogantes nos siguen acechando pero con una mayor preocupación; por todas partes se habla de reinventarnos, de que todo cambió y cambiará, de cuánto tiempo durara, pero siempre volvemos  al mismo lugar en que comenzamos.

Es un tiempo que marcará la historia de la humanidad; por una parte somos afortunados de saber que nuestra generación quedo marcada en la historia, pero por otra parte el vivir este hecho histórico en carne y hueso es bastante inquietante y amenazador que contrasta en algunas veces con la calma y el sosiego en el encierro.

Sucederá lo que desde un principio cuando apareció el virus ha quedado plasmado  en la historia para nuestra existencia sobre la tierra; sucederá lo que nadie quiere aceptar abiertamente esperando que los héroes aparezcan gritando a voz en cuello ¡ la tenemos,   tenemos la vacuna !, sucederá lo que ha sucedido en el pasado en situaciones similares; sucederá que este nuevo personaje llamado Covid-19 ha venido para quedarse y luchará por su lugar entre nosotros aunque tenga que acabar con muchas vidas humanas; sucederá lo que sucede cuando la humanidad crea nichos de confort y alguien viene a desacomodarlo de allí con incertidumbre y amenaza, pero finalmente sucederá lo que siempre ha sucedido; TENDREMOS QUE CONVIVIR CON EL VIRUS.

Seguramente, se desarrollará la vacuna o tal vez una medicina o posiblemente el mismo cuerpo humano desarrolle sus propias defensas y nos volvamos inmunes al virus, pero lo cierto es que tarde o temprano debemos comenzar a acostumbrarnos a convivir con un huésped más que pondrá en acción todos los mecanismos de la ciencia y tal vez nos  ayudará a  desarrollarnos y avanzar más en el conocimiento de nuestro existir sobre la tierra.

Pueda ser que con esta experiencia, aprendamos un poco más sobre liderazgo, sobre administración y sobre humanidad y podamos dejarle a nuestras siguientes generaciones una enseñanza que abarque mucho más que la simple preparación intelectual sobre cómo hacer dinero y podamos enseñarles los principales valores de la vida, como saber disfrutar del tiempo y la libertad que son invaluables; y ante todo, a enseñarles a entender que estamos en un planeta que como si fuésemos extranjeros o extraños para él; cada vez nos amenaza con desaparecernos y vengar todo el daño que le hemos hecho; es inminente para la humanidad aprender a estar unidos y proactivos ante tales amenazas y en torno a incentivar día a día la amistad y la convivencia con nuestro planeta que como ser vivo, siente, se duele y anhela la paz y la tranquilidad con que fuimos concebidos por el creador.

Después de esta vivencia, nuestra visión deberá cambiar y debemos incluir en nuestros planes estratégicos a ese gran aliado llamado planeta que hoy nos está pasando la factura que le debemos por los tantos años de explotación sin ganancia que le hemos provocado. Tal vez parezca una coincidencia, pero es un buen tiempo para afinar la visión y obtener un resultado 20/20 de los nuevos inicios.

El mensaje es claro, o nos reconciliamos y nos tratamos amablemente o seguramente llegara un día en que ya no podremos convivir juntos y seguramente seremos nosotros los humanos los que debemos desaparecer de sobre su faz.

Si, debemos reinventarnos, pero no para seguir haciendo lo mismo, sino al contrario para ajustar nuestra visión y crear un cambio que permita a nuestra sociedad convivir amablemente con nosotros mismos, con nuestro planeta y con todos los que en el habitan, que si lo pensamos racionalmente, ellos tienen el mismo derecho que nosotros a vivir y disfrutar de su existencia sobre la tierra, cada uno con su objetivo y propósito por el cual fueron creados.

No somos los únicos ni seremos los únicos que debemos vivir aterradoras amenazas sobre la tierra, pero si somos los únicos que podremos darle un mejor futuro a nuestra raza si entendemos la lección que hoy nos están enseñando; y termino con la frase que da vida a la  historia del viejo sabio y el rey valeroso: ¡y esto también pasará…!

Daniel Sanchez M.  Gerente . http://www.modulostand.com